Episode Transcript
[00:00:02] Estás a punto de recibir algo grandioso.
[00:00:07] Hoy quiero compartir una palabra directamente a tu corazón. Algo poderoso que Dios ha ministrado en mi espíritu.
[00:00:15] Nada sucede por casualidad. Y el hecho de que estés escuchando este mensaje es prueba de que Dios tiene el control absoluto de tu vida.
[00:00:25] No importa la tormenta, la dificultad o el silencio que estés enfrentando, hay un propósito mayor detrás de todo.
[00:00:33] Estás a punto de presenciar algo extraordinario, algo que transformará completamente tu vida.
[00:00:41] Cree en esto. Hermanos, tomen posesión y declaren.
[00:00:45] Dios está preparando algo grandioso para mí.
[00:00:49] La bondad del Señor me alcanza hoy.
[00:00:52] Buenos días, hermanos.
[00:00:54] Buenos días, dulce Espíritu Santo.
[00:00:58] Declaro que hoy será el mejor día de nuestras vidas.
[00:01:01] Dejen sus peticiones de oración en los comentarios. Estaremos orando y liberando profecías para cada uno de ustedes.
[00:01:10] Ahora escucha con atención.
[00:01:13] Dios ha puesto en mi corazón la certeza de que estás a punto de recibir un regalo especial.
[00:01:20] Puede ser un obsequio inesperado, una bendición financiera, una puerta que se abre, o incluso una persona que Él enviará para impulsarte al próximo nivel.
[00:01:32] No dudes, porque Dios es fiel y está trabajando detrás de escena para cambiar tu historia.
[00:01:38] ¿Sabes qué es esto, hermanos? Es la bondad de Dios.
[00:01:43] El apóstol Pablo nos recuerda en Efesios 3 12. Por la fe en Cristo, podemos acercarnos con confianza a la presencia de Dios, seguros de su acogida llena de alegría.
[00:01:55] Qué promesa tan maravillosa. Dios no es indiferente contigo.
[00:02:00] Él es el creador del universo, pero aun así, tú eres el centro de su amor. No hay nada más importante para Dios que tú.
[00:02:10] Cuando comprendes esto, tu perspectiva cambia.
[00:02:14] Hermanos, sepan que el Dios que creó las estrellas, que gobierna los cielos y la tierra, tiene tu nombre grabado en la palma de su mano.
[00:02:24] Él conoce la cantidad exacta de cabellos en tu cabeza y tus pensamientos más profundos antes de que los expreses.
[00:02:32] No eres un accidente. Eres el proyecto más grande de Dios. Aleluya.
[00:02:38] Sin embargo, muchos de nosotros cargamos con una imagen distorsionada de Dios.
[00:02:43] Pensamos que Él está distante, listo para condenarnos por nuestros errores.
[00:02:49] No, no, hermanos, eso no es cierto. Nuestro Dios es un Padre amoroso lleno de gracia y misericordia. Él no está mirando tu desempeño. Está mirando quién eres. Un hijo amado.
[00:03:03] Isaías.
[00:03:05] Dios no se olvida de ti.
[00:03:07] Él escucha tus oraciones. Comprende tus lágrimas y conoce tus sueños. Su bondad no depende de lo perfecto que seas, sino del pacto que Él tiene contigo a través de Cristo.
[00:03:20] Por eso podemos acercarnos a Él sin temor, con valentía y confianza.
[00:03:25] No te limites por las voces que te dicen que no eres digno. Dios está listo para recibirte con una sonrisa, con alegría, porque tú eres su deleite.
[00:03:37] Ahora escucha con fe.
[00:03:39] Esta palabra no es solo para otros, es para ti.
[00:03:43] Dios está preparando algo específico para tu vida.
[00:03:48] Tal vez has esperado durante años, has orado sin ver resultados, pero hoy el Señor te ha llegado tu momento.
[00:03:56] Algo grandioso viene hacia ti.
[00:03:59] Puede ser esa puerta que parecía cerrada por mucho tiempo.
[00:04:03] Puede ser ese milagro financiero que parecía imposible, o esa sanidad que los médicos dijeron que no tenía solución.
[00:04:11] Dios es especialista en hacer lo imposible.
[00:04:14] Él abre caminos en el desierto, hace brotar ríos en tierra seca y transforma circunstancias adversas en victorias poderosas.
[00:04:23] Declara Hoy es el día de mi cambio.
[00:04:27] Dios está obrando a mi favor y recibo su bondad sobre mi vida.
[00:04:33] Dios tiene el control y en cualquier momento serás testigo de su bondad manifestándose de manera extraordinaria en tu vida.
[00:04:42] Desde antes de la creación del mundo, Dios ya había pensado en ti. Él te eligió para estar en su presencia, puro y sin mancha, como se dice en Efesios 1 4.
[00:04:55] Esta verdad es extraordinaria porque revela que el amor de Dios por ti no depende de tus errores o aciertos. Él te llamó con un propósito eterno mucho antes de que cometieras cualquier falla o tomaras decisiones equivocadas. Esto nos recuerda que el plan de Dios es más grande que cualquier error que hayamos cometido a lo largo de nuestra vida.
[00:05:19] Sin embargo, es común que llevemos el peso de la culpa.
[00:05:23] ¿Los errores del pasado a menudo se convierten en una voz interna que nos acusa constantemente, trayendo pensamientos Deberías haberlo hecho mejor o Cómo puedes esperar el favor de Dios después de todo esto?
[00:05:38] Esa voz acusadora busca alejarnos de la gracia divina, haciéndonos creer que estamos demasiado lejos como para ser restaurados.
[00:05:48] Pero esto no es cierto.
[00:05:50] Dios no te ve a través de tus fracasos.
[00:05:54] Él te ve a través de la redención que Cristo ya realizó por ti.
[00:05:59] Dios ya pagó el precio por cada uno de tus pecados, errores y arrepentimientos. No te ve con ojos de condena, sino como alguien completamente perdonado.
[00:06:10] Cuando Dios te mira, te ve sin culpa porque el sacrificio de Jesús cubrió todo lo necesario.
[00:06:17] Sin embargo, esta perspectiva divina sólo hará una diferencia en tu vida si también comienzas a verte a ti mismo de la manera en que Él te ve.
[00:06:29] La gracia no puede vivirse plenamente si estamos atrapados en sentimientos de indignidad.
[00:06:36] Si permites que la culpa domine tus pensamientos, esto impedirá que disfrutes de la plenitud de la bondad de Dios.
[00:06:44] Él siempre está dispuesto a recibirte con los brazos abiertos y desea bendecir abundantemente tu vida.
[00:06:52] Pero debes estar dispuesto a creer que eres digno de estar en su presencia.
[00:06:56] No se trata de merecimiento humano, sino del amor incondicional de un Padre que te recibe con alegría sin importar dónde hayas estado o lo que hayas hecho.
[00:07:08] Por eso es tan importante abandonar la mentalidad de condena.
[00:07:12] La culpa es una trampa que te ata al pasado y roba tu alegría en el presente.
[00:07:18] Dios ya te ha liberado de esa carga. Él te está llamando constantemente a acercarte a Él con confianza, sin miedo, sabiendo que has sido aceptado y amado.
[00:07:29] Tu identidad no está en tus errores, sino en el plan eterno que Dios diseñó para ti.
[00:07:35] Por lo tanto, deja de verte a ti mismo a través de los lentes del fracaso y empieza a ver tu vida a través de la gracia de Dios.
[00:07:45] Él te ve como un hijo amado, redimido y sin culpa.
[00:07:49] Permite que esta visión transforme la manera en que vives y te acercas a Él. Cree que no solo eres bienvenido en la presencia de Dios, sino que Él se regocija al verte allí.
[00:08:01] Abre tu corazón, acércate con valentía a Él y experimenta la bondad que Él tiene reservada para ti.
[00:08:09] La Biblia nos enseña que debemos acercarnos a Dios con valentía para recibir su misericordia.
[00:08:16] Pero la valentía que se nos pide no viene de un corazón culpable, sino de un corazón que entiende la bondad de Dios.
[00:08:24] La idea de valentía está relacionada con la confianza de que, sin importar lo que hayamos hecho, Dios está dispuesto a perdonarnos y restaurarnos. No importa cuántos errores hayas cometido o cuán fallido te sientas, la misericordia de Dios está disponible en todo momento.
[00:08:44] Sin embargo, para recibir esa misericordia es necesario dejar de lado la mentalidad derrotista y avergonzada.
[00:08:53] Muchas veces nos quedamos atrapados en un ciclo de condena sintiéndonos indignos de cualquier bendición o perdón.
[00:09:01] Pensamos que no merecemos la bondad de Dios y eso nos impide buscar su presencia.
[00:09:07] Pero Dios no te rechaza.
[00:09:09] Él no está cruzado de brazos esperando que cambies para aceptarte.
[00:09:14] Él te llama tal como eres, listo para darte la gracia que necesitas para empezar de nuevo.
[00:09:21] Tu visión de Dios es crucial para tu vida.
[00:09:25] Si lo ves como alguien que está listo para rechazarte, que siempre recuerda tus errores, vivirás con miedo e inseguridad.
[00:09:33] Sin embargo, si entiendes que Dios es el que te recibe con brazos abiertos, que te ve como un hijo amado incluso en tus fallas, tu vida será transformada.
[00:09:45] Muchas veces la religión distorsiona la imagen de Dios, haciéndolo parecer severo, implacable y distante.
[00:09:54] Usa la culpa como herramienta para tratar de moldearnos.
[00:09:58] Pero la verdad es que la culpa nunca trae una transformación verdadera.
[00:10:03] La Biblia nos dice que es la bondad de Dios la que nos lleva al arrepentimiento.
[00:10:09] Cuando comprendemos la profundidad del amor de Dios, que no nos rechaza en nuestras fallas, sino que nos invita a acercarnos a Él, nuestra perspectiva cambia.
[00:10:21] Al entender que Él nos ve sin fallas y nos recibe con alegría, nuestra vida comienza a reflejar esa transformación.
[00:10:31] Entonces, con la cabeza erguida y la confianza renovada, podemos acercarnos a Él y vivir como aquello para lo que fuimos creados.
[00:10:41] En resumen, el verdadero cambio en nuestra vida no proviene del miedo a la condena, sino de entender el amor incondicional de Dios por nosotros.
[00:10:52] Él nos llama a salir de la vergüenza y el miedo, ofreciéndonos una nueva identidad en Cristo. Una identidad de perdón, gracia y misericordia.
[00:11:04] Cuando entendemos esto, nuestras fallas dejan de definirnos y comenzamos a vivir con confianza y valentía ante el trono de la gracia, recibiendo la restauración que Dios tiene para nosotros.
[00:11:17] En el evangelio De Lucas, capítulo 15, encontramos la historia de un joven que con prisa e impaciencia le pidió a su padre la parte de la herencia que le correspondía. El padre generoso accedió a su petición y le entregó lo que deseaba.
[00:11:34] El joven entonces salió de casa en busca de libertad y comenzó a vivir de manera desenfrenada.
[00:11:42] Gastó todo su dinero en fiestas y placeres pasajeros, tomando decisiones equivocadas.
[00:11:48] Pronto el dinero se agotó y se encontró sin nada.
[00:11:52] Desesperado, sin comida y sin un lugar seguro donde ir, consiguió trabajo en una granja alimentando cerdos.
[00:12:00] Su situación era tan extrema que en su desesperación llegó a comer la comida destinada a los animales para intentar sobrevivir.
[00:12:11] Avergonzado y triste, se dio cuenta de que no podía culpar a nadie más que a sí mismo.
[00:12:17] Mientras reflexionaba sobre su situación, le vino a la mente un en la casa de mi padre, hasta los sirvientes tienen una vida mejor que la mía. Ellos tienen comida, descanso y dignidad.
[00:12:32] Comenzó a pensar en el carácter de su padre, en cómo siempre había sido bondadoso y generoso con todos a su alrededor.
[00:12:40] La imagen de un padre tan amoroso y misericordioso encendió en su corazón una nueva esperanza y confianza.
[00:12:48] Entonces tomó una decisión Volveré a mi padre. No volveré a mi casa, sino iré a mi padre. Con plena certeza de que él lo recibiría sin importar su situación.
[00:13:03] Sabía que podrían criticarlo, juzgarlo e incluso rechazarlo. Pero la confianza en el amor de su padre era más grande.
[00:13:12] Mientras se dirigía hacia su casa, seguramente escuchaba una voz interior que le ¿Realmente crees que tu padre te aceptará?
[00:13:21] Mírate, estás sucio y has tomado tantas decisiones equivocadas.
[00:13:26] Pero el joven, decidido, continuó su camino, recordando la bondad de su padre.
[00:13:33] Si hubiera tenido una imagen distorsionada de un padre cruel y punitivo, tal vez no habría tomado esa decisión.
[00:13:41] La manera en que vemos a Dios, nuestro Padre celestial, determinará si nos alejamos de Él o si corremos hacia Él.
[00:13:50] A menudo nos distanciamos porque creemos en mentiras.
[00:13:53] Dios no me aceptará. Ya he fallado demasiado, soy indigno.
[00:13:59] Pero si conociéramos realmente el corazón del padre, como el joven de la parábola, seguramente volveríamos a él.
[00:14:06] Cuando el joven se acercaba a la casa, el esperado momento llegó. Su corazón latía acelerado, dividido entre el miedo y la esperanza.
[00:14:16] Tal vez quería rendirse, darse la vuelta y huir nuevamente.
[00:14:21] Pero entonces, algo sorprendente ocurrió.
[00:14:25] Miró a lo lejos y vio una figura corriendo hacia él. Pensó ¿Quién será? ¿Qué está pasando?
[00:14:32] Al acercarse, reconoció era su padre.
[00:14:36] El hijo, temeroso de ser rechazado, pensó que su padre lo condenaría. Pero lo que no esperaba era que el padre, con inmensa alegría, lo abrazara con fuerza. El hijo estaba sucio, olía a cerdos, estaba cubierto de barro y no tenía las condiciones para presentarse dignamente.
[00:14:55] Pero eso no impidió que el Padre demostrara su amor y acogida.
[00:15:00] Nuestro Dios, al igual que el Padre de esta historia, no se preocupa por la suciedad de nuestra vida.
[00:15:07] Él viene hasta nosotros sin importar el lugar en el que estemos.
[00:15:13] Entonces el Padre dio órdenes claras a sus siervos.
[00:15:18] Traigan la mejor túnica y vistan a mi hijo. Pongan zapatos en sus pies y coloquen el anillo de la familia en su dedo.
[00:15:26] Esto significaba que había sido restaurado completamente con dignidad y autoridad como hijo.
[00:15:33] El Padre, con alegría desbordante, continuó Preparad el banquete. Celebremos con gran alegría. Porque mi hijo estaba perdido y ahora ha sido encontrado.
[00:15:44] Estaba muerto y ahora vive.
[00:15:47] Esta historia nos recuerda que por más que nos alejemos o cometamos errores, el amor de Dios siempre nos llama de vuelta. Y Él nunca deja de restaurarnos. Cuando nos arrepentimos y volvemos a Él, Dios siempre nos recibe con los brazos abiertos. No solo con aceptación, sino con un amor profundo y transformador.
[00:16:11] ¿Qué hubiera pasado si el Padre solo hubiera perdonado a su hijo, dejándolo regresar a casa sin hacer gran alarde?
[00:16:18] Sin embargo, observa que Dios no solo lo recibe de vuelta, sino que lo restaura por completo.
[00:16:26] Él no solo nos perdona, sino que nos devuelve todo lo que hemos perdido en el camino.
[00:16:31] Y esto muchas veces nos cuesta entender.
[00:16:35] Dios, que es bueno, hará una fiesta a nuestro alrededor no porque hayamos hecho algo grandioso, sino precisamente porque hemos cometido errores.
[00:16:47] Incluso cuando tomamos decisiones equivocadas, Dios, en su bondad, nos ofrece una nueva oportunidad.
[00:16:55] Tal vez, como el joven, pienses que Dios ya no tiene interés en ti. Te has alejado, cometiste errores y ahora sientes que estás lejos de su gracia.
[00:17:05] Sin embargo, la realidad es que Dios tiene algo muy precioso esperando por ti. Él no te espera donde te encuentras, sino en un lugar de honor junto a Él.
[00:17:16] Él tiene para ti un manto de dignidad, un anillo de autoridad y una restauración completa de lo que has perdido.
[00:17:25] No importa los errores que hayas cometido, Dios está listo para restaurar tu honra, tu paz y tu alegría.
[00:17:33] Puede que te sientas indeseado, pero Él ya ha preparado una fiesta para celebrar tu regreso.
[00:17:39] No te dejes engañar por las mentiras que te hacen creer que nunca serás feliz o realizado.
[00:17:45] Ha llegado el momento de regresar al Padre.
[00:17:48] Cuando tomes la decisión de regresar a Él, la Palabra nos garantiza que Él nos recibirá con una sonrisa de bienvenida y celebración.
[00:17:58] No importa lo que hayas vivido o lo que hayas hecho, Dios estará allí esperando por ti con el corazón abierto.
[00:18:07] La culpa que sentimos es la mayor barrera, pero la verdad es que Dios ya ha cubierto nuestras fallas con su perdón.
[00:18:15] Lo que debemos hacer es aceptar esta misericordia y vernos como Él nos ve.
[00:18:21] Limpios, restaurados, sin culpa.
[00:18:24] Aunque nuestra mente nos diga que somos indignos, la realidad es que cuando nos entregamos a Cristo, nos convertimos en sus hijos e hijas y Él nos declara justos.
[00:18:35] No es nuestra justicia la que cuenta, sino la justicia que Él nos concede.
[00:18:42] No te dejes atrapar por una mentalidad derrotada como si fueras indigno del amor de Dios.
[00:18:48] No caigas en la tentación de No merezco la gracia de Dios como el hijo pródigo. Fui yo quien causó todo este sufrimiento.
[00:18:58] La Biblia nos enseña en Romanos 5.20 que donde el pecado abundó, la gracia de Dios sobreabundó.
[00:19:06] Esto significa que por más que hayas fallado, la gracia de Dios nunca se agota. ¿No cometiste un error tan grande que hayas agotado su misericordia?
[00:19:17] En lugar de sentirte condenado, ¿Por qué no te acercas a Dios con confianza, sabiendo que Él está dispuesto a ofrecerte perdón y restauración?
[00:19:27] Él te espera con los brazos abiertos.
[00:19:30] Entiende Dios nunca forzará a nadie a acercarse a Él.
[00:19:36] El hijo pródigo no fue obligado a regresar. Fue una decisión de su parte.
[00:19:42] Cuando tomas la decisión de dar un paso hacia Dios Él corre a tu encuentro.
[00:19:47] En la Biblia, la única vez que vemos a Dios correr es precisamente para acoger a Aquel que se había alejado y cometido errores.
[00:19:56] No corrió para curar a los enfermos ni para enseñar a los religiosos, sino que corrió hacia un hijo perdido que a pesar de todo, decidió regresar a casa.
[00:20:07] En Daniel 11. 32 encontramos la siguiente declaración El pueblo que conoce a su Dios será fuerte y hará proezas. Esto significa que cuando comprendemos el verdadero carácter de Dios, cuando sabemos que Él está de nuestro lado, que nos recibe con alegría, que no nos ve por nuestras fallas y corre a nuestro encuentro cuando cometemos errores, es cuando encontramos fuerza y somos capacitados para hacer cosas grandes.
[00:20:37] Tal vez, pero pastor, cuando cometemos errores, ¿No deberíamos hacer lo mejor posible?
[00:20:46] Sí, es cierto. Pero debes entender que no eres una obra terminada. Dios sigue trabajando en tu vida mientras Él te moldea y tú creces. Necesitas aprender a aceptarte.
[00:21:00] Hermanos. No te condenes cuando las cosas no salgan como esperabas.
[00:21:05] Los errores que cometiste no son una sorpresa para Dios. Él te creó y tú eres como el barro en las manos del alfarero.
[00:21:14] Mantente positivo contigo mismo y date espacio para crecer.
[00:21:19] Recuerda que no puedes cambiar con tus propias fuerzas. Pero continúa honrando a Dios y en su tiempo, Él completará la obra en ti.
[00:21:29] Pensemos en Zaqueo. Él era un recaudador de impuestos. Una profesión que en esa época se asociaba con la deshonestidad y la explotación.
[00:21:39] Zaqueo, además, era el jefe de los recaudadores y por ello era despreciado por todos, considerado como escoria.
[00:21:48] Un día, cuando Jesús pasó por la ciudad, Zaqueo, queriendo verlo, subió a un árbol entre tantas personas. Jesús se detuvo, miró hacia arriba y le zaqueo, baja, quiero ir a tu casa.
[00:22:04] Esto causó indignación en los líderes religiosos, quienes no comprendieron el gesto. ¿Y por qué va a cenar con un pecador?
[00:22:13] La religión has cometido demasiados errores. Aléjate. Pero Dios te recibiré con gusto. Quiero estar contigo.
[00:22:23] Jesús, al elegir ir a la casa de Zaqueo, nos mostró que Dios no juzga como los hombres.
[00:22:30] Si Él recibió a Zaqueo, ¿Por qué no lo haría contigo?
[00:22:35] Aunque hayas cometido errores o enfrentes luchas, eso no disminuye la misericordia de Dios. Al contrario, corre hacia Él. No te alejes. No hagas como Adán y te escondas.
[00:22:47] Dios espera tu sinceridad y disposición.
[00:22:51] Él no te condenará, sino que te dará fuerza y poder cuando reconozcas tu dependencia de Él.
[00:22:59] Después de recibir a Jesús en su casa, Zaqueo no salió igual.
[00:23:04] Se comprometió a devolver cuatro veces lo que había cobrado de más y a dar la mitad de su riqueza a los pobres.
[00:23:11] Jesús declaró hoy la salvación ha llegado a tu casa.
[00:23:16] Muchas veces pensamos que si reprendemos a las personas y les mostramos sus errores, ellas cambiarán. Pero la mayoría ya sabe lo que hizo mal. Lo que realmente transforma es el conocimiento de un Dios que las recibe con alegría, que no guarda los errores, que ofrece misericordia cuando el juicio sería merecido.
[00:23:37] Dios no está centrado en tus fallos. Él tiene misericordia para cada error cometido y está listo para recibirte con los brazos abiertos.
[00:23:46] Solo tienes que dar el paso de acercarte a Él, dejando atrás la culpa y el sentimiento de indignidad.
[00:23:54] Basta de vivir escondido. Basta de sentirte condenado. Acércate a Dios con confianza y recibe su misericordia.
[00:24:04] La Biblia nos acércate con valentía al trono.
[00:24:08] Esto significa que si te quedas pensando que no mereces, que eres indigno, que cometiste muchos errores como Zaqueo, eso puede impedir que recibas Hoy Dios llama tu nombre.
[00:24:23] Baja de ese árbol, sal de tu escondite. Quiero ir a tu casa. Quiero recibirte con alegría.
[00:24:30] Aceptarás esa misericordia.
[00:24:33] Dejarás atrás la culpa, la condena y el pasado, y te verás como Dios te ve. Sin culpa, digno, justo.
[00:24:42] Nuestra visión de Dios a menudo viene de nuestra relación con nuestro Padre natural.
[00:24:47] Si Él fue amoroso y estuvo presente, es más fácil tener una percepción positiva de Dios.
[00:24:53] Pero si tu Padre fue ausente, severo o indiferente, eso puede afectar tu percepción de Dios.
[00:25:00] No dejes que esa imagen distorsione la verdad sobre el Padre celestial.
[00:25:06] Dios es amoroso, perdonador, misericordioso.
[00:25:10] Incluso cuando fallamos, Él nos llama a acercarnos a Él para recibir el perdón y la gracia que Él tiene para nosotros.
[00:25:20] A menudo nos alejamos de Dios porque sentimos el peso de la culpa, como si nuestra falla fuera un obstáculo insuperable entre nosotros y su presencia.
[00:25:31] Nos convencemos de que al equivocarnos, ya estamos condenados a un castigo divino, como si Dios fuera sólo un juez severo listo para aplicar la pena por cada error cometido.
[00:25:43] Sin embargo, esta visión está lejos de la verdad revelada en las Escrituras.
[00:25:49] Dios no es un ser distante y rencoroso, sino un Padre lleno de compasión que se inclina hacia nosotros para levantarnos cuando caemos.
[00:26:00] Él no nos ve a través de los lentes del pecado cometido, sino a través del amor redentor de Cristo.
[00:26:08] En momentos de debilidad, cuando creemos que no valemos nada o nos sentimos perdidos, Él no nos aleja, sino que nos atrae aún más hacia su corazón.
[00:26:19] Nos invita a dejar atrás el peso de la culpa y acercarnos a Él, sabiendo que en su presencia comienza la restauración.
[00:26:28] Dios no está interesado únicamente en corregir los errores del pasado. Él desea transformar nuestros corazones y darnos una nueva perspectiva de quiénes somos en Él.
[00:26:40] Al comprender verdaderamente el carácter de Dios, entendemos que Él no está esperando el momento para castigarnos. Sino que está ansioso por bendecirnos y restaurarnos.
[00:26:51] El perdón de Dios es algo extraordinario, no basado en nuestras acciones, sino en su infinita misericordia.
[00:26:59] Cuando Él nos perdona, no sólo borra nuestra deuda, sino que nos da algo precioso a honor, dignidad y autoridad.
[00:27:09] Al igual que en el caso del hijo pródigo, cuando Dios nos recibe de vuelta, no lo hace para devolvernos como siervos, sino como hijos amados. Con un manto de honor y un anillo de autoridad Él nos levanta, nos honra y nos da la oportunidad de comenzar de nuevo, de ser restaurados para vivir en su propósito.
[00:27:31] Esto no significa que debamos ignorar nuestras fallas o vivir sin arrepentimiento. Sino que al reconocer quiénes somos en Cristo. Podemos encontrar el valor para seguir adelante. Sabiendo que Dios no está preocupado por nuestro pasado. Sino por el glorioso futuro que Él ha preparado para nosotros.
[00:27:51] Él no solo nos perdona.
[00:27:53] Él nos capacita para vivir una nueva vida llena de su gracia, favor y misericordia.
[00:28:00] ¿Necesito decirte algo más?
[00:28:02] Dios está trayendo una transformación.
[00:28:06] Esta transformación será la confirmación que necesitas para renovar tu fe. También cambiará la manera en que ves el futuro. Algo poderoso está a punto de entrar en tu vida. Algo que hará que incluso los envidiosos se sorprendan.
[00:28:21] Veo personas cansadas, con los pies heridos por el largo camino que han recorrido.
[00:28:27] Has caminado por un recorrido difícil, enfrentando batallas, superando desafíos, esforzándote por no desanimarte. Muchas veces sufriendo en silencio. Es como si cada paso pesara más que el anterior.
[00:28:42] Pero mira, Dios está renovando tus fuerzas.
[00:28:46] El tamaño de la victoria que Él pondrá en tus manos será tan grande que te hará olvidar todo el dolor del pasado.
[00:28:54] Dios está abriendo un nuevo capítulo en tu vida. Dejando atrás las pérdidas y los retrocesos y llevándote a un momento en el que Él mismo escribirá con sus manos.
[00:29:05] En lugar de vergüenza, Él escribirá doble honra.
[00:29:10] Cuando esto suceda, sentirás satisfacción y gratitud como hacía tiempo no sentías. Y te quedarás como quien sueña.
[00:29:18] Y esta bendición no es para dentro de meses. Es para ahora, para esta temporada.
[00:29:25] Dios lo hará porque vio tu perseverancia, tu rutina espiritual y cómo te mantuviste firme incluso ante las adversidades, te sorprenderá y te pondrá en un lugar donde dirás Solo pudo haber sido Dios.
[00:29:40] Prepárate, porque lo que va a cambiar tu vida ya está en camino.
[00:29:46] El tiempo de espera fue necesario para moldearte, prepararte y ahora estás listo para recibir lo que Él tiene para ti.
[00:29:54] Prepárate porque lo que tanto esperabas está más cerca de lo que imaginas. Y cuando suceda, sabrás Fue Dios. Sólo pudo haber sido Dios.
[00:30:05] Y también debes saber que aunque no te des cuenta, Dios te ha estado usando de manera poderosa.
[00:30:14] Esta mañana al despertar, Dios puso una palabra en mi corazó Escucha. Estás a punto de recibir algo.
[00:30:22] Este algo puede llegar de diversas Un regalo inesperado, una bendición financiera, una asociación significativa, un viaje o una persona especial que aparecerá en tu vida. Se abrirá una puerta. Sea lo que sea, este algo está por llegar para transformar completamente tu perspectiva.
[00:30:42] En los próximos días verás algo extraordinario suceder.
[00:30:46] Será una respuesta directa a todo lo que has sembrado. Prepárate, porque Dios manifestará cambios repentinos, sanidad, oportunidades, promociones y avances.
[00:30:58] Esa lucha que parecía interminable está a punto de cambiar a tu favor. En el nombre de Jesús.
[00:31:04] Levanta tu mano y glorifica al Señor en este día. Vamos orar una vez más el Salmo 23, fortaleciendo esta campaña de puertas abiertas para que vivas esta temporada de accesos y milagros.
[00:31:20] La puerta que Dios abre, nadie la cierra.
[00:31:24] Jehová es mi pastor, nada me faltará.
[00:31:28] En lugares de verdes pastos me hace descansar. Junto a aguas de reposo me pastoreará.
[00:31:35] Confortará mi alma. Me guiará por sendas de justicia, por amor de su nombre.
[00:31:41] Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
[00:31:51] Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos.
[00:31:56] Unges mi cabeza con aceite, mi copa está rebosando.
[00:32:01] Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
[00:32:10] Dios Padre Todopoderoso. Esta mañana Señor, esta persona me está escuchando y sé que tu espíritu ya ha comenzado a trabajar en su vida.
[00:32:20] Así como mi voz llega a los oídos de esta persona, sé que también tu providencia, tu actuar y tu trabajo están llegando.
[00:32:30] Tú eres el Dios que abre puertas. Y cuando las abres, nadie puede cerrarlas. Tú eres el Dios que crea caminos, que va adelante, que eres el padre de esta persona.
[00:32:41] Por eso en este mismo instante estás creando ríos en medio del desierto. Abriendo las puertas que tanto necesita, trayendo las respuestas que anhela y atendiendo a los deseos de su corazón.
[00:32:56] Esta persona que me escucha, Padre, cree en ti, confía en ti y hoy entrega su vida en tus manos. Te entra ahora en su corazón. Elimina toda agonía, aflicción, preocupación, miedo y duda. En este momento, Señor, quita la ansiedad, el cansancio y el desánimo y haz que esta persona entre en un tiempo nuevo donde verás soluciones surgir, oportunidades abrirse. Y todo lo que estaba bloqueado comenzará a fluir.
[00:33:28] Padre, multiplica las bendiciones, los rendimientos y levanta la cabeza de los que están desanimados. Fortalece Señor, porque algo grandioso está a punto de suceder. Hay personas aquí que han sido instrumentos de bendición en la vida de otros y ahora entrarán en un tiempo de honor. Aquellos que enfrentaron pérdidas y lágrimas están a punto de vivir el tiempo de Manasés donde experimentarán tu bondad de formas inusuales y sobrenaturales.
[00:33:57] Padre, multiplica las bendiciones, los rendimientos y levanta la cabeza de los que están desanimados. Fortalece Señor, porque algo grandioso está a punto de suceder.
[00:34:09] Hay personas aquí que han sido instrumentos de bendición en la vida de otros Y ahora entrarán en un tiempo de honor. Aquellos que enfrentaron pérdidas y lágrimas están a punto de vivir el tiempo de Manasés donde experimentarán tu bondad de formas inusuales y sobrenaturales.
[00:34:27] Repite voy a seguir en la fe. Voy a seguir creyendo.
[00:34:32] La puerta que Dios abre, nadie la cierra.
[00:34:36] Hermanos, la temporada más increíble y bendecida de tu vida comienza hoy.
[00:34:42] No te pierdas mañana, el próximo día de nuestra campaña de oraciones por las puertas abiertas.
[00:34:48] Que Dios te guarde, proteja y bendiga poderosamente.
[00:34:53] En nombre de Jesús. Amén y amén.
[00:34:57] El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.
[00:35:03] Diré yo a Jehová Esperanza mía y castillo mío, mi Dios en quien confiaré. Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás seguro. Escudo y adarga es su verdad.
[00:35:23] No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación. No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada.
[00:35:56] Pues a sus ángeles mandará cerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás. Hollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré. Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
[00:36:22] Me invocará y yo le responderé. Estaré con él en la angustia.
[00:36:28] Lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida y le mostraré mi salvación. Amén. Deja tú amén.